Ascenso a Letras… El día D.

By 21/04/2017Blog
El tour comienza el sábado, todos nos reunimos temprano para salir hacia Mariquita, Tolima. El viaje tiene su primera parada en El Palacio de los Fríjoles en Cocorná, donde el desayuno sirve para que conozcamos a todo el mundo y vayamos organizando los grupos de ascenso.
Finalmente llegamos a Mariquita a un hotel increíble que ofrece exactamente lo que necesitamos para esta aventura. Un buen restaurante, una buena cama y un rincón para descansar y enfocarnos antes de sacar lo máximo de cada uno.
El día del ascenso comenzamos muy temprano, la idea es huirle al calor y la humedad de Mariquita, estar comenzando el ascenso cerca o antes de las 5am. Desde el hotel tenemos un par de kilómetros para calentar antes de comenzar de para arriba.
La primera meta es la población de Fresno, ahí es donde termina el calentamiento, son 24km al 4,2% de inclinación. Donde se conjugan unos falsos planos con ascensos y un par de rampas. En fresno podemos hacer la parada al desayuno, unos sanduches de mantequilla de maní y mermelada de uvas y unos wraps de pollo a la mostaza para tener el tanque completo.
Ahí comienza nuestra segunda etapa, los paisajes distraen bastante lo que ayuda a la cadencia, el trabajo mental comienza a ser importante, finalmente arriba la mente es la que lo sube a uno.
Esta segunda etapa, hasta la población de Padua tiene su parte más dura precisamente en el pueblo, es una recta sin berma y todos los carros que no se encuentra uno en el resto del ascenso están acá reunidos. El recorrido desde Fresno a Padua son 17km al 3,7% de promedio, aunque la entrada al pueblo es bastante más pero solo es un kilómetro.
Y comienza la tercera parte, llegar al restaurante Mesones, un sitio perdido en la mitad de la nada lleno de artesanías y mil pendejadas para que los que van en carro hagan un alto y descansen. Un recorrido de 11km al 2,9% pero ya llevas unos cuantos km más en las piernas. Y dale hasta las puertas del infierno.
Llegar a Delgaditas es lo que parte este ascenso en dos, hasta acá el paisaje es muy parecido, las montañas se siguen una a otra y no sabemos muy bien para donde vamos… hasta delgaditas. Llegar acá desde Mesones son 8km al 1,7%, un par de rampas, pero nada diferente a los 61km que levas recorridos. Pero delgaditas parte en dos, ahí ves un puente que cambia de montaña y de ahí para arriba por primera vez alcanzas a ver las zetas de la carretera, alcanzas a ver para dónde vas… si las nubes de dan permiso.
Y comienza el infierno, los kilómetros más duros, hasta delgaditas quienes atacan el tiempo se cuidan, porque saben que esto es lo que los puede hacer gana segundos o perder minutos.
De delgaditas para arriba la altura juega, el frío, el cansancio… pero a estamos muy cerca, acá todo duele pero todo se vale, si querés parar a estirar un poco dale, igual lo que importa es que terminés. Desde el puente hasta el alto de delgaditas son 14km al 6,5% pero con un par de curvas en rampa que duelen hasta los dientes. Una curva en U con una virgen a la derecha y ya alcanzamos a ver el fin del infierno.
Y ahí se abren las puertas del cielo, una bajada y al otro lado ves la subida que te lleva a un grupo de antenas que componen el páramo de letras, ahora no se baja nadie, que se adelante el carro para no tener la tentación. La bajada son 3 kilómetros que duele pero por el frío, y dele para arriba los últimos 4km al 5,8% pero que ya no importa el grado, solo los ojos puestos en esas antenas que marcan el final. Nota importante, el segmento de Strava termina muy allá, después de la estación de policía donde todos nos tomamos la foto… así que continúa un poco más, hasta el letrero del Páramo de Letras… y coronaste.
Nos montamos a los carros y bajamos a Manizales, al mejor hotel de la ciudad, a Termales del Otoño, donde el descanso en agua caliente, una excelente comida y una cama que nos hace olvidar de todo por una noche, son la recompensa de todo el entreno.